 En la Plaza de la Oca, justo en la parte trasera de la iglesia de Santiago El Real, junto a la fuente del Camino o de Los Peregrinos se encuentra pintado en el suelo de la plaza el juego de la Oca que los esotéricos relacionan directamente con el mensaje criptográfico de la Orden Templaria. Juego que para ellos no era tal ya que la orden prohibÃa el uso de los juegos, al menos de los Dados y Ajedrez, sino que era una guÃa del camino de ida y vuelta, donde los lugares tenÃan un simbolismo concreto.
 Sabemos a ciencia cierta que los Templarios se erigieron como los caballeros guardianes de los Santos Lugares de Jerusalén. Esta labor de protección se extendió a los peregrinos que realizaban el Camino de Santiago, labor a la que se sumarÃan otras órdenes. Dicen que el juego de la Oca es un jeroglÃfico que permitÃa a los caballeros templarios entenderse entre sà independientemente del idioma o nacionalida que tuvieren.
 No hay que ovidar que fue una orden poderosa y enormemente rica que fue envidiada por reyes y monarcas y otros caballeros lo que les obligó a utilizar un lenguaje simbólico y critográfico que fuera imposible de desfricar a todo a quel ajeno a la Orden. El rey francés se encargarÃa de terminar con la orden y perseguirlos más allá de sus fronteras. De todos los amantes del mundo templario es bien conocido el famoso "emplazamiento de Jacques de Molay.
 Parece ser que utilizaron el tablero del juego de la Oca para marcar los distintos lugares con un significado concreto; cada pueblos, cada valle, cada monasterio, iglesia o pequeña ermita, las posadas, ofrecÃa al caballero templario una parte de un plano secreto que desvelarÃa el lugar o lugares donde se encontraban escondidas y a buen recaudo sus riquezas y tesoros. Ellos fueron los que inventaron las primeras letras de cambio y "cheques" de viaje, lo que les permitió incrementar aún más su patrimonio económico y material.
 También podrÃa ser que unido a ese secreto "material" cada casilla del juego escondiese un mensaje espiritual para que el caballero de la orden mantuviese e incluso buscase perfeccionarse espiritualmente con la finalidad de superar la muerte y alcanzar el jardÃn de la casilla 63 que serÃa el ParaÃso o la vida Eterna.
 Otros autores señalan que cada casilla es un pequeño avance en la búsqueda de la perfección humana y que como la vida misma se debe avanzar y retroceder para conseguir primero reconocer los errores que cometen a diario y no repetirlos en el futuro; por ello el juego de la Oca permita avanzar y retroceder e incluso una vez alcanzado el jardÃn o casilla 63 volver a iniciarlo como una rueda que simboliza la rueda de la vida.
 La verdad es que todavÃa no se ha conseguido descifrar ni los orÃgenes de este juego ni el significado concreto. Algunos lo sitúan ya en tiempo de los egipcios, otros dicen que su origen está en el Palacio de Faistos en un disco plano de arcilla y grabado en sus dos caras con 45 dibujos que se agrupan en distintas casillas; muchos quieren atribuirlo a los celtas; hay quien dice que el inventor fue Leonardo da Vinci...
 Los primeros tableros como tal con el juego de la Oca parece ser que se realizaron por orden del Gran Duque de Toscana en el siglo XVI porque quiso regalarlo a varios embajadores y mandatarios de las distintas cortes europeas. Eso quiere decir que en la época medieval no existÃa un tablero del juego como tal sino que lo que realmente se conocÃa era la estructura del juego y que el soporte era cualquier superficie donde puediera representarse, en el suelo, en la piedra, sobre pizarra, sobre paredes o la tierra....
 Quizás algún dÃa se desvele el enigma. Hoy por hoy tendremos que conformarmos con aceptar las distintas sugerencias que historiadores, eruditos, esotéricos, e investigadores nos den a bien conocer, lo que no evita que cada uno realice o construya su propia Cábala. Plano secreto, camino iniciático, tablero esotéricos, .....

|