Uno de los rincones más bellos de la iglesia de Poblet es su Panteón Real donde el arte hace gala de su más vistosa exposición
 Aquà se encuentran las tumbas de la señorial corona de Aragón, tumbas que en conjunto recibieron el nombre de Capilla Real y que formaron uno de los más espectaculares alardes arquitectónicos de la época. Dicen que es el panteón más bello de España.
 La idea llega de la mano de Pedro IV el Ceremonioso, también llamado el del Punyalet, cuando decide construir en Poblet su tumba y da orden y deja escrito para que todos sus sucesores sean enterrados aquÃ, recuperando la costumbre de los primeros reyes aragoneses de enterrarse en panteones colectivos como en San Juan de la Peña.
 Al no haber espacio suficiente en la iglesia la solución arquitectónica fue la más acertada pensando en colocar las tumbas encima de unos arcos que se colocarÃan al lado de la Epistola y al la lado del Evangelio entre las columnas de forma que no se interrumpiera el crucero y dejarlo libre para tránsito y paso de los monjes.
Aqui estan enterrados Alfonso el Casto, Jaime I el Conquistador, Pedro IV, Juan I, Fernando de Antequera, Juan II y las esposas de éstos. Otras tumbas acogÃan los restos de infantes, nobles, etc... Se conoce la disposición por los documentos y grabados existentes. Pero desde principios del XIX con la primera desamortización, los conflictos y saqueos que se dieron con las guerras y enfrentamientos que salpicaron la España decimonónica y la de la primera mitad del XX la iglesia de Poblet se convirtió en un lugar de sombra y abandono
 Las tumbas habÃan sido profanadas, esparcidos los restos, saqueadas en busca de joyas y tesoros, y por ende mezclados los huesos y restos de tan señorial casta que si no se juntaron en vida lo hicieron después de muertos. Dicen que el párroco de la iglesia de Espluga de Francolà de la que dependÃa eclesiasticámente Poblet, un dÃa que se acercó recogió todos los restos que encontró, los puso en sacos olivareros y los llevó a la catedral de Tarragona que se encargó de custodiarlos.
 Parece ser que los únicos que no se mezclaron o evitaron que no se perdieran fueron los de Jaime I porque juntaron los huesos más grandes debido a que se le consideró uno de los reyes más altos de la monarquÃa. Los monjes volvieron al monasterio en el año 1940 y reclamaron los restos asà que Tarragona los devolvió. Una comisión se encarga de distinguir los restos, pero cuentan que Jaime I está enterrado con dos cabezas, y otro monarca con ocho vertebras lumbares....
 Hay una misterio que está envuelto con un paño de realidad: parece ser que siendo Gaudà mozalbete acudió a Poblet en compañia de unos amigos. Al ver el panorama desolador de la abadÃa pensaron que en el futuro debÃa de reformarse y es cierto que uno de ellos participarÃa activamente en la pugna por la rehabilitación. Pero el caso es que estando allà encontraron la tumba de un inglés en la iglesia. Esto no lo sabe mucha gente, incluso hoy dÃa pasa desapercibida.
 Al Parecer el duque de Wharton era un católico masón ingles fundador de la logia masónica inglesa y de la masonerÃa en España. Estando en España en un pequeño pueblo cerca de Poblet le afectó un mal de hÃgado que lo provocó la muerte. Fue atendido en sus últimos dÃas en el monasterio por su gran devoción y enterrado allÃ. El boca a boca del monasterio relata que cuando Franco se enteró que un masón estaba enterrado allà reunió al abad en capÃtulo urgente y le ordenó extraer los restos, quemarlos y romper su lápida. Obligado el Abad abrió la tumba que no contenÃa restos porque al ser expoliada se habÃa mezclado con los de la nobleza aragonesa. Y no queriendo romper la lápida lo que hizo fue colocarla en el exterior, dondo hoy puede verse en el lado externo de la Girola.
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