Con origen en el siglo VI es el Monasterio de Samos uno de los lugares de paso obligatorio en el camino de Santiago. Habitado por monjes benedictinos cuenta con hospederÃa para recibir al peregrino y al visitante que se allegue a estas tierras lucenses. De gran belleza es la fachada barroca de la iglesia cuya escalinata recuerda a la del Obradoiro en Santiago de compostela. De techumbre plana llama la atención que las torres están inacabadas. Está concebida como un retablo de tres calles y dos cuerpos. El inferior de doble tamaño que el superior. Columnas dóricas, pilastras murales, óculos, vanos, troneras que albergan la campanas, balaustrada de piedra, y las esculturas de San Benito en la hornacina central y arriba las de Santa Basilisa y San Julián que son los patronos del monasterio. Contacto: 982 546 046
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